Investigadores del Instituto de Ciencia y Tecnología de Henan, en China, junto a dos empresas locales del rubro sanitario y veterinario, identificaron una nueva cepa bacteriana con potencial para controlar el moho gris, una de las enfermedades más dañinas del tomate. El trabajo fue publicado en septiembre como preprint en el repositorio SSRN.
El hongo Botrytis cinerea provoca pérdidas importantes en el cultivo, sobre todo durante el almacenamiento poscosecha. Frente a la dependencia de fungicidas químicos, el equipo buscó un agente biológico y lo encontró en un lugar inesperado: las heces de cerdos sanos. De ahí aislaron la cepa E108, que identificaron como Bacillus velezensis mediante morfología de colonias, tinción de Gram y análisis del gen 16S ARNr.
LOS RESULTADOS
En cultivos enfrentados, la bacteria redujo el crecimiento del micelio del hongo en un 61%. El sobrenadante libre de células, es decir, el líquido donde la bacteria liberó sus compuestos, logró una inhibición del 43%. Al elevar su concentración al 16%, el crecimiento del hongo se detuvo por completo.
La prueba más cercana a la práctica se hizo en tomates cosechados. Tanto la bacteria como su sobrenadante disminuyeron el desarrollo del moho gris en los frutos, con una tasa de inhibición cercana al 48%.
CÓMO ATACA AL HONGO
Mediante microscopía electrónica, los autores observaron que las hifas tratadas se doblaban, encogían y mostraban hundimientos en su superficie. Otros análisis revelaron que la membrana del hongo se volvía más permeable y dejaba escapar su contenido celular.
La cepa, además, produce quitinasa y β-1,3-glucanasa, dos enzimas capaces de degradar componentes de la pared celular de los hongos. Según los investigadores, el efecto se explicaría por factores antifúngicos extracelulares que dañan la pared y la membrana del patógeno.
LO QUE FALTA
Los ensayos se limitaron al laboratorio y a frutos separados de la planta, por lo que aún se requieren pruebas en campo y en condiciones comerciales de almacenaje. Para América Latina el tema es relevante: Botrytis afecta no solo al tomate, sino también a la uva de mesa, los berries y otros cultivos de exportación, donde la presión por reducir residuos de fungicidas es creciente.


