Ante el reciente aumento de infestaciones de pulgón en cultivos como lechuga y brásicas, y el debate abierto en el sector sobre las herramientas disponibles para su control, IBMA España (International Biocontrol Manufacturers Association-Asociación Internacional de Fabricantes de Biocontrol) subraya la importancia de reforzar las estrategias de biocontrol dentro de los programas de manejo integrado de plagas.
Desde IBMA se reconoce la preocupación del sector agrícola ante la presión creciente de esta plaga en cultivos de hoja. En algunos casos, esta situación se ha producido tras la retirada del mercado de determinadas materias activas químicas, como el spirotetramat, cuya eliminación estaba prevista para el año 2024 desde 2022, según el Reglamento (UE) 2022/489 hace varios años, en el marco de la evolución de la normativa europea.
Para la asociación, este contexto pone de relieve la importancia de anticipar la transición hacia estrategias de control sostenibles, incorporando progresivamente soluciones que ya están disponibles en el mercado, como las herramientas de biocontrol basadas en enemigos naturales y otras tecnologías biológicas.
HERRAMIENTAS DE BIOCONTROL DISPONIBLES
Actualmente existen diversas soluciones de biocontrol para el control del pulgón en cultivos como la lechuga o las brásicas. Estas herramientas pueden clasificarse en cuatro grandes grupos: sustancias naturales, semioquímicos, macroorganismos y microorganismos.
Entre los macroorganismos o fauna auxiliar, destacan los parasitoides del género Aphidius y especies depredadoras como Aphidoletes aphidimyza, sírfidos como Sphaerophoria rueppellii and Episyrphus balteatus, o crisopas (Chrysoperla carnea), cuyas larvas se alimentan de pulgones.
El éxito de estas estrategias se basa en una aplicación preventiva y planificada, introduciendo los enemigos naturales desde el inicio del cultivo e incluso antes de la detección de la plaga. En este contexto, el uso de plantas reservorio puede favorecer la instalación temprana de estos organismos beneficiosos al proporcionar refugio y fuentes de alimento.
Además, existen sustancias naturales registradas, como formulaciones basadas en piretrinas, azadiractina o aceite de colza, así como microorganismos como el hongo entomopatógeno Beauveria bassiana, que también forman parte de las estrategias de control.
EL BIOCONTROL DENTRO DEL MANEJO INTEGRADO DE PLAGAS
En ese sentido IBMA recuerda que el enfoque más eficaz para la gestión de plagas en agricultura es el manejo integrado de plagas (IPM), que combina distintas herramientas biológicas, agronómicas y, cuando es necesario, sustancias químicas compatibles con el medio ambiente y la salud de productores y consumidores.
Además, destaca que, el biocontrol desempeña un papel clave dentro de este enfoque, ya que permite reducir la dependencia de los tratamientos químicos, evitar el desarrollo de resistencias en las plagas y avanzar hacia sistemas de producción más sostenibles.


