Biologicals Latam entrevistó a Carl Rentes, director comercial, en el estand de la compañía en SIVAL, Angers, el salón más importante de la producción vegetal de especialidad en Francia.
–¿Cuáles son los principios en que se basa el sistema?
–Medimos las comunicaciones entre células, las cuales tienen cargas diferentes en su interior y exterior, y eso crea una diferencia de potencial eléctrico en milivoltios (mV). Desde hace muchos años se sabe de una red eléctrica de las plantas, pero no conocíamos el significado de las señales y por lo tanto no podíamos interpretar la información. Ahora disponemos del aprendizaje automático (machine learning), tenemos la IA, y hemos empezar a descubrirlo. Contamos con 15 modelos diferentes de aprendizaje automático, así podemos ver en tiempo real si la planta necesita agua, o se encuentra confortable; si requiere nitrógeno (N), fósforo (P), calcio (Ca), distintos elementos; si está creciendo efectivamente… En cuanto a los árboles, somos capaces de ver temprano en la temporada cuándo comienza la brotación, porque detectamos que el sistema interno empieza a trabajar, antes de notarlo en el exterior. Esto permite saber anticipadamente cuándo iniciar un tratamiento, por ejemplo, o lo que el productor piense hacer.
SEÑALES DETECTADAS POR BIOCAPTORES DISPONIBLES EN TIEMPO REAL
–¿Cada variable genera una señal diferente, por ejemplo, una variable nutricional o el estrés hídrico?
–Es la misma señal. Recolectamos solo una señal de la planta, pero el patrón de cada señal tiene un significado diferente, de modo que hay un rasgo especial que pertenece al agua, uno distinto correspondiente al nitrógeno, y otro asociado al estrés biótico… También estamos desarrollando modelos para estreses bióticos, en conjunto con centros como la universidad de Wageningen, por ejemplo, tales como mildiú, áfidos, trips y virus.
–¿El sistema opera solo en investigación o también a nivel de campo?
–Se puede usar en investigación, por supuesto, porque es útil para los científicos, sin embargo, no lo creamos pensando en ellos, sino en los agricultores. Ponemos un pequeño transmisor, fácil de instalar en un árbol, y conectamos un cítrico, un kiwi o cualquier árbol, para ir subiendo los datos a la nube a través de una red LoRa, de manera que el productor tenga la posibilidad de ver en tiempo real lo que está pasando con su huerto.
Las redes LoRa son muy comúnmente utilizadas en internet de las cosas. Los “biocaptores” se instalan en las plantas temprano en la temporada. En el caso de frutales antes del receso invernal, y se mantienen durante todo el ciclo hasta la cosecha.

Los datos del biocaptor se transmiten a través de una red LoRa a la nube y el productor accede a ellos en forma inmediata.
YA SE ENCUENTRAN EN AMÉRICA LATINA
–¿Cuántos biocaptores se necesitan por hectárea?
–En promedio decimos que serían al menos 8 árboles por hectárea. Si la plantación es muy uniforme, podrían ser 8 árboles tal vez para 5 hectáreas. Depende del diseño del huerto y del objetivo.
Rentes señala que Vivent Biosignals ya está integrado con computadores de clima y en Ecuador se están integrando con Isii Nitzan, empresa de manejo de riego y recursos hídricos con presencia en varios países de América, Europa y Asia.
–Vivent Biosignals partió primero en Europa –dice Rentes–, la compañía se originó en Suiza, donde está nuestra sede central, en Ginebra, y tenemos oficinas en Países Bajos, de donde yo soy. 30 personas conforman el equipo, de las cuales 10 son científicos que desarrollan y mejoran la tecnología día a día. En Latinoamérica empezamos en 2025, tenemos presencia en rosas y en cítricos entre otros cultivos.
–¿Qué me dices sobre los costos y formas de pago?
–Hay un valor de compra del hardware. Luego se paga una suscripción anual para acceder a los últimos modelos, y disponer de la información en el tablero de control. El costo por hectárea podría ser del orden de 5 a 8 mil euros el primer año y luego en el año 2 es solo el costo de suscripción, alrededor de 2.000 euros. Si son más hectáreas por supuesto hay un modelo de suscripción, esa es la partida, digamos.
–Es fácil de instalar –continúa el entrevistado–, fácil de usar y entrega mucha información que los agricultores nunca tuvieron antes. Todo lo puedes ver desde tu escritorio, así es que a menudo combinamos esto con los asesores para que ellos también puedan monitorear lo que está pasando en el campo Porque también hemos incluido alguna información climática en el aparato, de manera de medir el microclima: podemos ver la temperatura, humedad, y algunas otras cosas al mismo tiempo, mucha información combinada y con nuestros modelos puedes incrementar los rendimientos.
ALGUNOS ASPECTOS DESTACADOS DE VIVENT BIOSIGNALS
De acuerdo a información de los fabricantes:
-Los biocaptores avanzados detectan las condiciones subóptimas e informan instantáneamente, lo que permite actuar de inmediato.
-Además de nutrición y balance hídrico, verifican el comportamiento de iluminación LED y el efecto de los bioestimulantes.
-En invernaderos se instalan en 8 plantas por compartimento.
-Notificaciones instantáneas se envían por e-mail o SMS desde los primeros signos de estrés.
-Los estreses se detectan desde sus inicios, antes de que aparezcan síntomas visibles, o de ser captados por otros sensores.
-El sistema evita una demora crítica para reaccionar con intervenciones al momento, permitiendo mantener plantas más sanas, optimizar los recursos y mejorar los rendimientos.
Más información: www.vivent-biosignals.com


