Una investigación liderada por la Universidad de Valladolid a través del Instituto Universitario de Investigación en Gestión Forestal Sostenible (iuFOR, Campus de Palencia), en colaboración con la Universidad de California-Riverside, ha demostrado que bacterias beneficiosas del suelo pueden proteger a los cultivos frente a hongos patógenos utilizando ARN antifúngico como herramienta de control biológico. El trabajo, cuyo autor principal es Jonatan Niño-Sánchez, se ha publicado en la revista Molecular Plant.
El estudio muestra que bacterias como Bacillus subtilis and Pseudomonas putida, habituales en estrategias de biocontrol, pueden ser modificadas para producir ARN de doble cadena capaz de silenciar genes esenciales de los hongos mediante interferencia de ARN (RNAi).
Este ARN no se libera libremente, sino que se transporta protegido dentro de vesículas extracelulares, pequeñas estructuras naturales que permiten que la molécula llegue intacta al patógeno.
Gracias a este trabajo, se demuestra por primera vez una comunicación funcional entre bacterias y hongos mediante vesículas, lo que permite bloquear el desarrollo de patógenos relevantes como Botrytis cinerea and Verticillium dahliae, tanto en ensayos en plantas modelo como en tomate.
“Desde un punto de vista técnico, el avance es especialmente relevante porque el ARN aplicado directamente en campo se degrada rápidamente en el ambiente, mientras que el uso de bacterias como vehículos vivos permite una producción y liberación continua del ARN en el entorno de la planta, aumentando su estabilidad y eficacia”, detalla Niño-Sánchez.
Esta línea de trabajo abre la puerta al desarrollo futuro de nuevos bioinoculantes o soluciones microbianas de control biológico, con potencial para reducir el uso de fungicidas químicos, gestionar resistencias y avanzar hacia una protección de cultivos más sostenible e integrada.


