Investigadores del Instituto Agroforestal Mediterráneo de la Universitat Politècnica de València (IAM-UPV) publicaron un estudio exhaustivo sobre la biología térmica del parasitoide Anagyrus aberiae, principal enemigo natural de Delottococcus aberiae, el cotonet de Sudáfrica, también conocido como cochinilla algodonosa, que ha causado graves daños en la citricultura española desde su detección en 2009. Este trabajo es el primero en desvelar cómo influye la temperatura en el desarrollo, supervivencia y reproducción de esta avispilla importada desde Sudáfrica.
El estudio, publicado en el Journal of Economic Entomology, analizó el efecto de siete temperaturas constantes sobre el ciclo de vida de A. aberiae. Los resultados demuestran que el parasitoide puede completar su desarrollo y sobrevivir con éxito en un rango que va desde los 18°C hasta los 33°C, condiciones que coinciden plenamente con las temperaturas habituales en los huertos de cítricos del Mediterráneo.
Sin embargo, el estudio identificó un límite crítico: a 36°C, el parasitoide no logra completar su desarrollo, lo que sugiere que episodios de calor extremo prolongado podrían dificultar su establecimiento, aunque los investigadores señalan que las medias diarias en regiones como la Comunidad Valenciana suelen mantenerse dentro del rango de tolerancia del insecto.
Para predecir el comportamiento del parasitoide en el campo, los autores utilizaron modelos de regresión lineales y no lineales. Se estimó que el umbral inferior de desarrollo es de 11,46°C, mientras que la temperatura óptima para su crecimiento se sitúa en torno a los 32°C. Por otro lado, la constante térmica necesaria para completar el ciclo de huevo a adulto se calculó en 250 grados-día.
Estos parámetros son esenciales para optimizar los programas de cría masiva en laboratorio y para predecir cuándo aparecerán las poblaciones del parasitoide en el campo. En este sentido, el estudio estima que A. aberiae podría completar entre nueve y diez generaciones anuales en el este de España, superando significativamente las cuatro o cinco generaciones estimadas para su huésped, D. aberiae. Esta mayor tasa de renovación generacional es un indicador positivo de su potencial como agente de control biológico.
LA TEMPERATURA TAMBIÉN INFLUYE EN LA EFICACIA REPRODUCTIVA
La temperatura no solo influye en la velocidad de desarrollo, sino también en la eficacia reproductiva. El estudio observó que la longevidad de las hembras disminuye a medida que hace más calor, pasando de vivir 18 días a 18°C a tan solo seis días a 33°C.
Vale destacar que, la introducción de A. aberiae en España, autorizada en 2020 tras comprobar su bajo riesgo ecológico, representa una alternativa necesaria al uso de insecticidas de amplio espectro que interfieren con otros enemigos naturales. Los hallazgos de este equipo de investigación confirman que el parasitoide posee una fuerte capacidad adaptativa para establecerse y combatir al pseudocóccido invasivo en la cuenca mediterránea.


