Una agricultura más sostenible, resiliente e inocua. A eso apunta Inglaterra con la reciente aprobación de la la legislación secundaria que permitirá implementar la Ley de Tecnología Genética, o Mejoramiento de Precisión, habilitando el desarrollo comercial de cultivos editados genéticamente en invernaderos y campos del país. De esta forma, el país se convertirá en una nación pionera dentro del continente en el uso regulado y proporcional de estas innovaciones biotecnológicas.
El Mejoramiento de Precisión consiste en un conjunto de tecnologías genéticas con las que los fitomejoradores pueden realizar cambios precisos y específicos en el ADN de las plantas. Esta herramienta se puede utilizar para introducir nuevas características beneficiosas, como el caso de los tomates enriquecidos con vitamina D, desarrollados mediante edición genética por científicos del Centro John Innes.
Esta tecnología no implica la inserción de ADN foráneo y en este caso permitirá abordar problemas de salud pública como la deficiencia de esta vitamina, vinculada a enfermedades crónicas. Además, con la nueva ley, estos avances podrán llegar a los consumidores de forma más ágil y segura.
La directora de asociaciones del Centro John Innes, Penny Hundleby, señaló que “el mejoramiento genético de precisión ofrece a Inglaterra una oportunidad única para liderar la producción sostenible de alimentos”. Por su parte, el profesor Graham Moore, lo calificó como un paso fundamental para “mejorar la vida de las personas”. De esta forma el país regulará una herramienta fundamental para enfrentar el cambio climático, garantizar la seguridad alimentaria y reducir las brechas en acceso a la ciencia e innovación agrícola.


