La consolidación de un modelo exportador

Perú: actor global de la hortofruticultura

14 de septiembre de 2026

Trece años de crecimiento consecutivo es un récord histórico que casi nadie hubiera imaginado cuando las primeras hectáreas de uva de mesa se plantaban en Ica, los primeros huertos de arándanos daban frutos en La Libertad o frutales como el aguacate y el arándano se abrían paso en Olmos. Perú ya juega en las grandes ligas, y el desafío es mantenerse y seguir escalando.

Rodrigo Pizarro Yáñez

SUSCRÍBETE
A NUESTRO
NEWSLETTER

Quince mil ciento tres millones de dólares. La cifra, tan difícil de pronunciar como impresionante de leer, resume el resultado de las agroexportaciones peruanas en 2025, un nuevo récord histórico que cerró el décimo tercer año consecutivo de crecimiento del sector. En 2024 la meta era superar la barrera de los US$10.000 millones, y fue ampliamente sobrepasada y hoy la industria ya pone la mira en los US$20.000 millones.

Cifras más, cifras menos, Perú se ha consolidado como uno de los grandes jugadores en el comercio hortofrutícola global: un actor que compite de igual a igual con México, Chile, Brasil o España. Sin embargo, no siempre fue así, ya que la historia se fue construyendo, en un inicio, a pulso y con escaso conocimiento de los cultivos que parecían ideales para cada zona del país.

Fueron agricultores visionarios quienes dieron vida a una potente industria agrícola. A algunos los tildaron de temerarios por querer cultivar frutas en tierras donde el suelo predominante es la arena. Pero, finalmente, lo consiguieron. Un ejemplo de lo anterior es Rafael Ibarguren, quien en 1992 plantaba las primeras 20 hectáreas (ha) de uva sin semilla del país, sentando las bases de la producción moderna de esta especie. «Tuve que traer gente de Chile para armar los parronales porque aquí nadie conocía lo que era un parronal ni cómo armarlo», contaba uno de los fundadores de Agrícola Don Ricardo a la revista Redagrícola Perú. Desde esos huertos de Ica sacaba fruta de primera calidad que ponía en los supermercados Marks & Spencer del Reino Unido.

Para ningún empresario ni agricultor fueron fáciles esos primeros años. Mucho trabajo de prueba y error fue dibujando lo que hoy es la industria agrícola peruana, apoyada además en profesionales locales y de otros países.

EL PODER DE UNA MARCA

En 2011 nacía la ‘Marca Perú’. Las reconocibles letras blancas sobre fondo rojo se convirtieron en la mejor carta de presentación de la producción hortofrutícola local en el extranjero. Berlín, Hong Kong, Rimini, Anaheim, Madrid… son algunas de las ciudades que en la última década han recibido a empresarios peruanos mostrando una oferta de calidad, volumen y condición consistente cada año.

Al mismo tiempo, las empresas del sector fueron creciendo en tamaño y sofisticación. En 2010 solo había 10 empresas con ventas sobre los US$20 millones. En 2019 eran 33. Hoy, de las 50 mayores exportadoras agrícolas, prácticamente todas superan esa cifra, y varias de ellas ya miden sus ingresos en centenas de millones de dólares.

DEL ‘BOOM’ A LA CONSOLIDACIÓN: EL ARÁNDANO LIDERA

El arándano comenzó a cultivarse tímidamente en la campaña 2011/12 con apenas 47,9 toneladas exportadas en 2014. El salto ha sido arrollador: en la temporada 2025/26, Perú embarcó más de 383.000 toneladas de arándanos frescos, un crecimiento de 21,5% respecto a la campaña anterior, generando ingresos por US$2.457 millones. El país lleva ya más de cinco temporadas consecutivas como el principal proveedor global de esta baya de color azul.

La industria ha madurado con rapidez. Las cinco variedades que más se exportaron en 2025/26: Ventura, Sekoya Pop, Biloxi, Mágica y Rocío; concentraron el 67,5% del volumen total. Sola, Ventura aportó cerca de 95 millones de kilos, lo que da cuenta del acelerado recambio varietal que vive el sector: hoy, más del 51% de las hectáreas cultivadas en Perú corresponden a variedades de nueva generación.

La Libertad continúa siendo la región dominante, con cerca del 50% del volumen nacional. Lambayeque aportó 89,5 millones de kilos. Pero la gran noticia de la temporada fue Ica, cuya producción superó los 56 millones de kilos, un salto del 48% respecto al año anterior (ver recuadro).

UVA DE MESA: SUPERA LOS US$2.000 MILLONES EN VENTAS

El negocio de la uva de mesa también batió récords en la temporada 2025. Los envíos sumaron 706.379 toneladas a 53 mercados internacionales, con un valor que superó por primera vez los US$2.000 millones —exactamente US$2.025 millones—. EE UU, Países Bajos, México, Reino Unido y España explican cerca del 80% del valor exportado.

El origen de la uva de mesa en Perú está ligado a Ica, pero con los años la industria se fue expandiendo al norte: Chiclayo, Piura, La Libertad. En 2003/04 se realizaba la primera exportación desde el norte; en 2012 había empresas con 200 ha o más en Piura.

Hoy, Rapel —empresa hoy ligada a empresa propiedad de ADQ, un fondo soberano de inversión con sede en Abu Dabi — es la mayor exportadora individual del país. Y el volumen alcanzado consolida a Perú como el segundo exportador mundial de uva de mesa.

AGUACATE HASS: LA MIRA PUESTA EN EL MILLÓN DE TONELADAS

En los últimos tres años, las exportaciones de palta Hass peruana han superado consecutivamente los US$1.000 millones. En 2025 se alcanzó un nuevo récord histórico en volumen: 722.754 toneladas despachadas, un crecimiento del 38% frente a las 523.035 toneladas de 2024. El valor superó los US$1.300 millones.

Europa es su principal destino, mercado que absorbió el 62% del volumen, con 424.000 toneladas, reafirmando su posición como principal mercado. Perú es el segundo exportador mundial de palta, solo por detrás de México, y la industria ya fija el millón de toneladas como meta para 2030. Para 2026, las proyecciones apuntan a un crecimiento adicional de entre el 10% y el 15% en volumen.

Los paltos son un cultivo versátil, cuyas plantaciones están ubicadas en zonas de la
costa y sierra del país.

ESPÁRRAGO: MÁS VOLUMEN, MENOS RETORNO

El espárrago fue el cultivo que inauguró la era exportadora de Perú en los años ochenta. Hoy enfrenta un reto diferente: en 2025 se exportaron 105.600 toneladas de espárrago fresco, un 9% más que el año anterior, pero con ingresos de US$409 millones a un precio promedio de US$3,50/kg, un 16% por debajo del año anterior. Más volumen, menos valor. La superficie cultivada ronda las 28.000 hectáreas, con La Libertad aportando el 50%, Lambayeque el 21% e Ica el 20%.

La competencia de otros cultivos más rentables —arándano, palta, uva— ha llevado a que muchos agricultores reconviertan sus campos. El espárrago sigue siendo un producto estratégico, con presencia en más de 40 mercados, pero el sector reconoce que el gran desafío es recuperar valor, no solo volumen.

El arándano creció casi tímidamente hace casi 15 años en Perú. Ha ‘colonizado’ zonas del norte y, más recientemente, del sur del país.

EL AGUA QUE HIZO POSIBLE EL MILAGRO

El desarrollo agrícola peruano no hubiera sido posible sin la introducción del riego por goteo ni el desarrollo de megaproyectos de irrigación. Chavimochic permitió que los terrenos arenosos de La Libertad se inundaran primero de espárragos y luego de paltos y arándanos. Olmos convirtió el desierto de Lambayeque en uno de los centros productivos más relevantes del país: sus 38.000 hectáreas licitadas albergan hoy unas 6.000 ha de arándanos y más de 6.000 ha de paltos, con exportaciones que superan los US$500 millones anuales.

Los próximos grandes proyectos generan expectativa. La tercera etapa de Chavimochic supondría habilitar 38.000 ha adicionales para el riego, con la posibilidad de incorporar más de 150.000 empleos directos. El Proyecto Majes, en Arequipa, podría añadir más de 63.000 ha productivas con ventanas comerciales diferentes a las del norte, permitiendo a las empresas extender su oferta exportable a lo largo del año.

LOS RETOS QUE VIENEN

El fenomenal presente de la industria agrícola de Perú se construye con los pies en la tierra, pero también desde las aulas, laboratorios y centros de investigación. Los rendimientos peruanos de uva de mesa superan las 20 t/ha cuando el promedio mundial apenas llega a las 11 t/ha. El arándano peruano supera las 16 t/ha cuando en el resto del mundo se llega con suerte a 7 t/ha.

Pero quedan retos importantes. La reducción de costos de producción —especialmente de mano de obra— es una discusión permanente en los congresos del sector. Todos los años, más de 182.000 personas trabajan en la agroindustria peruana, y hay zonas donde la escasez de trabajadores es una limitante real. En otras, como Ica, ya se pronostica una escasez de mano de obra, sobre todo en época donde hay competencia entre dos cultivos clave en la región hoy: uva de mesa y arándano. Y no se puede pasar por alto el factor clima, siempre impredecible, que obligará a seguir adaptando los manejos agronómicos.

Por ello, el siguiente capítulo de la hortofruticultura peruana no se escribirá solo aumentando volúmenes, sino diferenciándose en calidad, variedades y apertura de nuevos mercados.

Ica: el nuevo polo del arándano peruano

Mientras el norte construyó la industria arancelaria con décadas de ensayo y error, Ica llega a los arándanos cuando la industria ya tiene sus reglas claras. Y eso, lejos de ser una desventaja, le otorga una ventaja competitiva notable: desde el primer momento se planta con variedades de nueva generación, con manejos agronómicos depurados y con una visión comercial más sofisticada. Productores iqueños han remarcado que el arándano superará a la uva de mesa, en superficie, cultivada, en los próximos tres años. El clima también ha jugado a favor del sur. Mientras el norte sufrió perturbaciones severas por el fenómeno de El Niño de 2023, Ica mantuvo su ventana comercial estable, lo que atrajo nuevas inversiones locales y extranjeras. La pérdida de floración en Ica durante los episodios climáticos más recientes rondó el 7%, muy inferior a la que registraron otras zonas del país. Ica, en definitiva, no solo es el nuevo sur del arándano peruano: es el polo más dinámico y el que mejor refleja la madurez que ha alcanzado esta industria.

SUSCRÍBETE
A NUESTRO NEWSLETTER

Noticias
Relacionadas

Sobre nosotros

Para solicitar más información o enviar comunicados sobre biológicos, escríbanos a biologicalslatam@redagricola.com.   

Biologicals Latam es una revista digital trimestral de Redagrícola que informa de manera especializada sobre la intensa actividad que se está desarrollando en el espacio de los bioinsumos para la producción agrícola. Esta publicación en español e inglés es complemento del Curso Online de Bioestimulantes y Biocontrol y las conferencias que este grupo de medios realiza en torno al tema.