Uno de los principales desafíos de la energía solar en agricultura protegida es evitar que los paneles reduzcan la luz disponible para los cultivos. La empresa suiza Voltiris afirma haber encontrado una solución mediante un sistema que aprovecha la radiación que las plantas no utilizan para la fotosíntesis.
Alja van der Schuren, Ph.D., horticultural customer success manager de Voltiris, explica el funcionamiento de esta tecnología, recientemente distinguida con el premio SIVAL Plata a la Innovación 2026.
—¿Cómo funciona el sistema desarrollado por Voltiris?
–La idea es muy simple, se instalan los módulos Voltiris en el invernadero, en general de vidrio. Los filtros van a dejar pasar la luz para la fotosíntesis de las plantas mientras reflejan la luz que las plantas no necesitan, el infrarrojo, el calor, y eso se redirige hacia un panel solar. Así se obtiene energía dentro del invernadero sin generar sombra que afecte a los cultivos. Una ventaja en verano es que se reduce la temperatura de las plantas, e imagino que en países de América del Sur donde hace mucho calor se trata de un gran problema.
–¿Se adapta a invernaderos con filmes plásticos?
–Podría funcionar también, dependiendo de cuánta luz deje pasar. Se puede evaluar.
–¿Para conectar los paneles se necesita un sistema complejo?
–Esto va al interior del invernadero, nosotros nos preocupamos de todas las conexiones, también de las conexiones en red, no es muy complicado, es lo mismo que los otros paneles solares.

Voltiris en tomate bajo invernadero.
MÁS INTERESANTE PARA PLANTAS QUE NECESITAN MUCHA LUZ
–¿En qué clase de cultivos es posible la instalación?
–Puede insertarse en todo tipo de cultivo, pero en general resulta más interesante para aquellos que necesitan mucha luz, o sea tomate, pepino, pimiento, fresas, las ensaladas, ya que esas plantas no pueden tener sombra. No queremos reducir el rendimiento, por eso nuestra solución resulta tan interesante. Y como además se baja la temperatura de las plantas en verano, se obtiene también un impacto positivo sobre el rendimiento. Por ejemplo, se ha visto que las fresas aumentan de tamaño al bajar la temperatura de las plantas en verano. En pimiento se ha conseguido mantener las plantas dos semanas más, lo cual ha aumentado la cosecha. Se trata de un beneficio para las plantas al tiempo que se utiliza la energía producida.
–¿El sistema genera una cantidad de energía similar las instalaciones de paneles solares tradicionales?
–Hay una diferencia: produce un 50% en comparación a un panel normal, pero un panel normal no se puede instalar en un invernadero, debido al impacto negativo del sombreamiento sobre las plantas.
–¿Tiene un costo parecido?
–El tiempo de pay-back, normalmente de 5 a 7 años, es comparable. La disponibilidad de subvenciones a la innovación ayuda también, pues el costo inicial es un poco más elevado.
–¿Dónde han instalado este sistema?
–Como se trata de una empresa suiza, la mayoría de las instalaciones se encuentra en ese país, pero tenemos proyectos en Países Bajos, en Bélgica, y uno en Francia al que pronto seguirá un segundo. En 2026 estimamos agregar 10 hectáreas de proyectos en diferentes países en Europa.


