La empresa española Atens, con sede en La Riera de Gaià (Tarragona) y dedicada a micorrizas y Trichoderma desde 1994, fue una de las seleccionadas para la sesión de innovaciones del Annual Biocontrol Industry Meeting (ABIM), celebrado en Basilea entre el 20 y el 22 de octubre.
Allí, su director técnico global, Gorka Erice, presentó Tricoten WP como tratamiento biológico de semillas para proteger al maíz frente a Pythium y a los cereales frente a Fusarium. La sesión fue moderada por Stefano Torriani, del Instituto de Investigación de Agricultura Orgánica (FiBL).
UNA CEPA EXCLUSIVA
El producto se basa en AT10, una cepa exclusiva de Trichoderma atroviride formulada como polvo mojable con 5×10⁸ UFC/g. Atens la produce en biorreactores de fase sólida mediante un proceso patentado que, según la empresa, genera esporas de pared más gruesa, con mayor vida útil y mejor establecimiento en el suelo. Actúa por varias vías a la vez: compite por espacio y nutrientes, parasita a los hongos patógenos, produce compuestos antifúngicos e induce las defensas de la planta, una combinación que dificulta el desarrollo de resistencia.
Tricoten WP llega con camino regulatorio recorrido. En EE UU tiene registro incondicional de la EPA desde agosto de 2024, que incluye el tratamiento de semillas de cereales, además de exención de tolerancia de residuos. En la Unión Europea, la sustancia activa fue aprobada como de bajo riesgo y el producto está autorizado en Francia, Portugal, Polonia, Alemania y Países Bajos. En julio de 2026 sumó el registro en España contra Fusarium en tomate, pimiento y berenjena, aplicado vía riego.
La compañía también cita resultados en otros cultivos: en ensayos en lechuga afectada por Sclerotinia, la incidencia de la enfermedad bajó de 8,5% en las plantas sin tratar a 3,3% con AT10, con 13% más de biomasa fresca.


