En diciembre de 2025, el Research Institute of Organic Agriculture (FiBL) fue uno de los organizadores de un encuentro multiactor realizado en el European Parliament, donde se abordaron los desafíos y oportunidades del biocontrol en la agricultura orgánica. El evento reunió a responsables de políticas públicas, investigadores, representantes de agricultores y empresas innovadoras, en un momento clave en el que la Comisión Europea prepara propuestas para mejorar el acceso a estas herramientas, en línea con su Visión para la Agricultura y la Alimentación.
La jornada fue coorganizada junto a IFOAM Organics Europe y la International Biocontrol Manufacturers Association (IBMA), y puso sobre la mesa la necesidad de alinear los marcos regulatorios de la Unión Europea con los avances científicos y tecnológicos en biocontrol. Actualmente, los procedimientos de evaluación de riesgos y aprobación están diseñados principalmente para plaguicidas químicos sintéticos, lo que ralentiza la validación de soluciones biológicas y limita su disponibilidad en el mercado.
Durante el encuentro se discutió cómo superar estas barreras normativas sin comprometer la seguridad, promoviendo un entorno regulatorio eficiente y favorable a la innovación. En ese contexto, se subrayó que los agricultores orgánicos han sido pioneros en el uso del biocontrol, integrándolo dentro de estrategias holísticas de sanidad vegetal y aplicándolo solo cuando es necesario.
Desde la perspectiva científica, Stefano Torriani, jefe del Departamento de Ciencias de los Cultivos de FiBL, explicó que el biocontrol forma parte de un enfoque más amplio de cuidado de la sanidad vegetal, basado en ecosistemas saludables. A partir de la experiencia acumulada por FiBL en investigación y trabajo en campo, remarcó que la salud de las plantas comienza con prácticas agronómicas responsables, tal como lo demuestra la agricultura orgánica.
El programa incluyó además la presentación de la propuesta regulatoria de la Comisión Europea por parte de un representante de DG SANTE, así como posicionamientos políticos de IFOAM Organics Europe e IBMA. Productores de frutas y papa compartieron experiencias concretas de aplicación del biocontrol en terreno, mientras que iniciativas de investigación como el proyecto SCALE-it de Agroscope y desarrollos presentados por empresas miembro de IBMA evidenciaron tanto el potencial innovador como los obstáculos regulatorios que enfrenta el sector.
El consenso entre los participantes fue claro: el biocontrol es una herramienta central para la agricultura orgánica y su uso se está expandiendo también hacia otros sistemas productivos. Las discusiones concluyeron con un amplio respaldo a la necesidad de introducir ajustes específicos al Reglamento (CE) 1107/2009 sobre productos fitosanitarios, así como de establecer vías regulatorias más ágiles y basadas en la ciencia, que permitan convertir al biocontrol en un pilar de la agricultura sostenible en Europa.


