El mercado brasileño de bioinsumos cerraría 2026 con un crecimiento de entre 5 y 7% en valor de ventas y de alrededor de 10% en volumen respecto de 2025. Así lo proyecta la Asociación Nacional de Promoción e Innovación de la Industria de Biológicos (ANPII Bio), a partir de los datos de su plataforma de inteligencia de mercado.
UN PRIMER SEMESTRE CUESTA ARRIBA
La primera mitad del año no fue fácil. El volumen creció 7% interanual, pero el valor se estancó, golpeado por el retraso en las compras y la mayor presión de precios sobre los insumos agrícolas. El freno se hizo más notorio en el segundo trimestre: los problemas de precio y abastecimiento de fertilizantes, sumados a la incertidumbre sobre las principales commodities, llevaron a los productores a postergar sus decisiones hasta las vísperas de la siembra de la zafra de verano.
Aun así, en la asociación ven el vaso medio lleno. “El crecimiento en volumen muestra que la adopción de los bioinsumos sigue avanzando, incluso en un entorno más desafiante”, afirmó Larissa Bonotto, directora de operaciones de ANPII Bio, quien espera que el ritmo de compras se recupere en el segundo semestre.
DE UNA CEPA A VARIAS SOLUCIONES
Más allá de las cifras de venta, los datos muestran un cambio de fondo en la oferta. En biocontrol ganan espacio los productos con más de una clase de uso, como los nematicidas-fungicidas y los acaricidas-insecticidas biológicos. En inoculantes, en tanto, avanzan las formulaciones que combinan más de una especie de microorganismo.
Estas categorías ya representaron el 22% del valor de ventas en el primer trimestre de 2026, frente al 16% de 2025. Es un salto relevante en un mercado que hasta hace poco giraba en torno a productos con solo Bradyrhizobium y Azospirillum. “Este cambio en el mix es una de las señales de maduración del mercado”, señaló Anderson Nora Ribeiro, socio fundador de la consultora 5P2R Marketing de Precisão.
Las empresas también están ampliando su portafolio. De las 30 compañías analizadas en 2026, la mitad ya opera tanto en inoculantes como en defensivos biológicos, una proporción que en 2022 era de apenas 26%.
LA LEY ENTRA EN LA RECTA FINAL
En paralelo, la Ley de Bioinsumos (Ley n.º 15.070/2024) encara la última etapa de su reglamentación. El sector espera que el decreto se publique en las próximas semanas, lo que dará paso a la discusión de las ordenanzas y demás normas infralegales que definirán cómo se aplica en la práctica.
Para la industria, ahí está el verdadero examen. “El próximo desafío será transformar este marco en reglas aplicables, equilibradas y compatibles con las características de los productos biológicos”, advirtió Bonotto.


