Entre los expositores del Annual Biocontrol Industry Meeting (ABIM), la reunión anual de la industria del biocontrol celebrada en Basilea del 20 al 22 de octubre, hubo un solo grupo cien por ciento brasileño. Era Cogny, y llegó con una meta precisa. «Tenemos un objetivo muy claro: en 2030 queremos tener presencia comercial en 30 países», dijo Felipe Fiorese, jefe de Marketing y Comunicaciones. «Ya vamos a mitad de camino: exportamos a 15 países, directa o indirectamente, con productos de marca propia o como proveedor B2B bajo distintos modelos de negocio».
Detrás de esa ambición hay una escala poco habitual en la industria de los bioinsumos, incluso a nivel mundial.
UN ECOSISTEMA DE CINCO MARCAS
Más que una empresa en el sentido tradicional, Cogny es una plataforma que agrupa compañías complementarias bajo un mismo control. Su núcleo comercial son tres marcas que atienden canales y segmentos distintos en América Latina. Simbiose, integrada en 2007, es el pilar original del grupo y reivindica el mayor portafolio de insumos biológicos de la región. Bioma se especializa en inoculantes y, según la compañía, cuenta con la mayor capacidad productiva de inoculantes del mundo. Biagro, con más de cuatro décadas de historia y plantas en Brasil y Argentina, se sumó al ecosistema en 2021.
A ellas se agregan dos empresas pensadas para resolver el «último metro» de la adopción. Biograss incorpora microorganismos directamente en la semilla, mientras Biojet fabrica equipos para aplicar biológicos en el surco de siembra, con control de temperatura y boquillas autolimpiantes. Completan el grupo una empresa de logística propia (Alado), otra de gestión de flota (RentGo) y, sobre todo, Orygen Research, que Cogny presenta como el mayor centro privado de investigación y desarrollo en microbiología agrícola de Brasil.
El fundador y CEO es el empresario Marcelo Godoy de Oliveira. En 2025, el grupo incorporó como vicepresidente comercial y de marketing a Jair Swarowsky, con 35 años de carrera en Corteva.
ESCALA INDUSTRIAL
Las cifras explican por qué el grupo se define como «el mayor ecosistema de insumos biológicos del mundo». Según la compañía, sus plantas en Brasil y Argentina producen bacterias, hongos y virus dentro de una misma estructura corporativa, algo poco frecuente en un sector donde la mayoría de las empresas se especializa en un solo tipo de microorganismo. La capacidad supera los 40 millones de kilos y litros anuales, con ampliaciones en curso para llegar a unos 60 millones, y su complejo de fermentación líquida suma 62.000 m² construidos. Distribuye desde 17 centros en Brasil y, en conjunto, sus marcas acumulan cerca de 300 tecnologías registradas.
Esa escala nació de los cultivos extensivos brasileños. Las condiciones de la soya y el maíz, sembrados en grandes superficies y a menudo con clima incierto, obligaron a desarrollar formulaciones robustas, de larga vida útil y sin necesidad de refrigeración: justamente los atributos que facilitan exportar.
DE LOS MICROORGANISMOS A LAS MOLÉCULAS
El rasgo más llamativo de Cogny hoy es su giro tecnológico. En agosto de 2026, Bioma registró Metabolic Protection, que la empresa describe como el primer fungicida de Brasil basado exclusivamente en metabolitos microbianos. No contiene organismos vivos: su formulación reúne unos 40 metabolitos, más de 20 con actividad antifúngica directa y 17 orientados a activar las defensas de la planta. Está registrado contra la antracnosis (Colletotrichum truncatum) y la mancha anillada (Corynespora cassiicola) de la soya, enfermedades que pueden restar hasta 40% del rendimiento en cultivares susceptibles, y fue evaluado durante cinco años en más de 50 regiones productivas.
«La combinación de distintas moléculas y mecanismos de acción aborda uno de los principales desafíos del manejo de enfermedades de la soya: la pérdida gradual de eficacia de algunos fungicidas químicos por resistencia», explicó Artur Soares, director de investigación de Orygen.
Un mes después llegó un hito regulatorio. La Comisión Técnica Nacional de Bioseguridad (CTNBio) otorgó a Bioma el Certificado de Calidad en Bioseguridad N.º 714/26 para su planta de Fazenda Rio Grande, en Paraná. Es la primera autorización en Brasil para que una empresa de bioinsumos utilice microorganismos genéticamente modificados en producción industrial; hasta ahora, solo contaban con ella farmacéuticas y empresas de plantas transgénicas.
El modelo funciona como plataforma: microbios modificados, en biorreactores cerrados, fabrican moléculas específicas, y los organismos no llegan al producto final porque se inactivan o esterilizan. Cogny apunta a desarrollar moléculas purificadas, péptidos, hormonas y compuestos para el control de plagas y enfermedades, y espera lanzar en Brasil su primera línea basada en hormonas en 2027. Es, en la práctica, la llegada de la fermentación de precisión a los bioinsumos latinoamericanos: el microorganismo deja de ser el ingrediente activo y pasa a ser la fábrica.

LA ALIANZA CON EMBRAPA
Buena parte del portafolio nace de la cooperación con la Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria (Embrapa). En 2025 llegaron al mercado dos desarrollos conjuntos: EficazControl, de Simbiose, que la compañía presenta como el primer fungicida biológico capaz de reemplazar aplicaciones químicas contra hongos de suelo, y Bioma Hydratus, basado en una bacteria aislada de la caatinga, el bioma semiárido del nordeste brasileño, para mitigar el estrés hídrico. En marzo de 2026, Embrapa distinguió a Cogny en el marco de la celebración de sus 50 años.
LA ESTRATEGIA INTERNACIONAL
Fuera de Brasil, el grupo ya opera con equipos de campo en Paraguay, está presente en Argentina a través de Biagro desde hace más de 20 años y desarrolla una estrategia multimarca en Bolivia y Uruguay. Según la compañía, mantiene además un acuerdo de distribución con Corteva para la Unión Europea. En Basilea buscó distribuidores en Europa y el norte de África, mientras Bioma Phos, su solubilizador biológico de fósforo, avanza en el mercado europeo.
«En nuestras conversaciones en ABIM 2026 no encontramos un producto o innovación que no estuviera ya en nuestro radar o en desarrollo dentro del ecosistema Cogny», afirmó Tulio Silva, gerente de Negocios Internacionales. Derik Chamberlain, director comercial ejecutivo de Bioma, resumió los pilares del crecimiento en tres conceptos: personas, innovación y cercanía con el agricultor. El grupo cuenta hoy con más de 300 técnicos de campo especializados en biológicos y prevé aumentar ese equipo en cerca de 30% en 2027.


