Las especies de Artemisia son conocidas por su rico perfil de compuestos bioactivos. Este ambiente químicamente complejo favorece el desarrollo de comunidades microbianas especializadas capaces de producir metabolitos beneficiosos. Los investigadores partieron de una colección de 61 cepas endófitas de cuatro especies de Artemisia, seleccionando siete con mejores características de promoción del crecimiento y actividad antifúngica.
En condiciones controladas, AR11 superó a todas las demás cepas evaluadas. En concreto, las plantas inoculadas mostraron aumentos significativos en longitud de raíces (24.3 cm vs 17.3 cm del control) y brotes (28.8 cm vs 22.3 cm), además de mayor biomasa.
Lo más impresionante ocurrió bajo estrés por Fusarium, donde AR11 redujo el daño del patógeno en más del 70% y aumentó el contenido de clorofila (índice SPAD) en 67%, comparado con plantas infectadas sin inocular. La severidad de la enfermedad fue notablemente menor en plantas tratadas con AR11.
UN GIRO TAXONÓMICO IMPORTANTE
Inicialmente identificada como Bacillus mediante análisis del gen 16S rRNA, la secuenciación completa del genoma reveló que AR11 es en realidad Serratia proteamaculans. Este hallazgo subraya la importancia de la genómica para clasificación precisa. El genoma circular de 5.49 Mb contiene 5,175 genes, incluyendo ‘clusters’ para producción de metabolitos secundarios y enzimas que degradan paredes celulares fúngicas.
DOBLE FUNCIÓN: CRECIMIENTO VEGETAL Y BIOCONTROL
El análisis genómico reveló los mecanismos detrás del doble beneficio:
Para crecimiento vegetal
- Genes para metabolismo de nitrógeno y solubilización de fosfatos
- 239 transportadores ABC para captación eficiente de nutrientes
- Potencial producción de auxinas (hormonas de crecimiento)
Para biocontrol
- Seis clusters de genes para sintetizar compuestos antifúngicos
- Enzimas (glicósido hidrolasas) que degradan hongos patógenos
- Sistemas de señalización que activan defensas de la planta
BIOSEGURIDAD CONFIRMADA
Un aspecto crítico es que el genoma no mostró genes de virulencia o resistencia antibiótica adquirida, solo mecanismos de resistencia intrínsecos comunes en bacterias ambientales. Asimismo, tampoco se encontraron elementos móviles de resistencia, reduciendo el riesgo de transferencia horizontal de genes.
PERSPECTIVAS COMERCIALES
Con este descubrimiento, se abren nuevas perspectivas comerciales con S.proteamaculans, ya que AR11 representa un candidato sólido para desarrollo de bioinoculantes en leguminosas.
De esta forma, los próximos pasos incluyen ensayos de campo para validar eficacia en condiciones reales, optimización de formulaciones (‘biopriming’ de semillas, aplicación foliar o al suelo) y evaluación en otras leguminosas y condiciones de estrés
Este descubrimiento ejemplifica cómo las plantas medicinales pueden ser fuentes valiosas de soluciones biotecnológicas. La combinación de evaluación fenotípica rigurosa y análisis genómico completo proporciona la base científica necesaria para desarrollo de productos biológicos efectivos y seguros.
Referencias bibliográficas
Hadian, S., Smith, D.L., y Suproniene, S. (2025). Frontiers in Microbiology, 16. doi: 10.3389/fmicb.2025.1643204


