En la localidad de Paihuano, en el corazón del Valle del Elqui (región de Coquimbo, Chile), el empresario chileno Andrónico Luksic compró hace 20 años un campo que producía uva de mesa de variedades tradicionales. Hoy en día, y tras una reconversión varietal, Agrícola El Cerrito produce solo variedades licenciadas y tiene un ‘test block’ con nuevos materiales vegetales.
Hace unos años, además, iniciaron una fuerte apuesta por la producción orgánica, con el objetivo de ir certificando año a año nuevas superficies. Esa fruta, el año pasado se envió a EE UU con gran éxito y este 2026 se venderá en otros mercados internacionales.
El proceso de recambio varietal hacia genéticas de nueva generación como Allison, Ivory y Timco, diseñadas para maximizar la productividad y resistencia, ha significado un salto, que además han profundizado con la transición hacia la producción orgánica.
“Estamos en la búsqueda, porque el negocio tradicional no es el más bullante. Por eso hay que estar siempre buscando”, dice Gustavo Ricke, gerente general de El Cerrito, sobre los planes que están llevando a convertir la empresa en un productor de fruta, no sólo de uva de mesa, en un contexto de fuerte competencia con Perú y decisiones comerciales que ha tomado Estados Unidos que han significado repensar la estrategia.
Para conocer más sobre esta empresa y sus estrategias para navegar este momento, los invitamos a ver este nuevo capítulo de On The Road.


