Chile suma una nueva herramienta al portafolio de biocontrol. El Centro de Micro-Bioinnovación (CMBi) de la Facultad de Farmacia de la Universidad de Valparaíso (UV) obtuvo una patente de invención para un bioproducto elaborado a partir de Marinobacter sp., una bacteria marina. El producto controla enfermedades bacterianas en cultivos sin recurrir a antimicrobianos convencionales.
El mecanismo apunta al ‘quorum sensing’, el sistema de señales químicas con el que las bacterias ‘cuentan’ su población y activan en conjunto sus factores de virulencia. “Nuestra tecnología no busca eliminar las bacterias patógenas, sino interferir en su sistema de comunicación. Al bloquear el ‘quorum sensing’, impedimos que estos microorganismos coordinen sus mecanismos de virulencia”, explica el doctor Alejandro Dinamarca, investigador del CMBi y coinventor.
RESULTADOS FRENTE A DOS PATOVARES CLAVE
En ensayos de laboratorio y campo, la formulación denominada Extracto Bioactivo inhibió al 100% tres rasgos asociados a la virulencia: la formación de biopelículas, la movilidad bacteriana (swarming) y la actividad proteolítica. El efecto se observó en Pseudomonas syringae pv. syringae, agente del cáncer bacterial del cerezo, y en P. syringae pv. tomato, causante de la peca bacteriana del tomate.
Ambas enfermedades se manejan hoy mayoritariamente con cobre y, en algunos mercados, con antibióticos. Según Dinamarca, la diferencia de enfoque es de fondo. El uso intensivo de cobre acumula metales en el suelo. Los antibióticos, por su parte, favorecen la aparición de cepas resistentes y afectan a la microbiota benéfica. Un producto que desarma al patógeno sin matarlo ejerce, en principio, menor presión de selección hacia la resistencia.
PRODUCCIÓN CON AGUA DE MAR Y ACEITE RECICLADO
El proceso de fabricación incorpora criterios de economía circular. Utiliza agua de mar en lugar de agua potable y emplea aceite vegetal reciclado como inductor de las moléculas bioactivas. La tecnología contempla tres formatos: un extracto en polvo secado por aspersión, una formulación líquida libre de células y una formulación con biomasa inactiva. Esta variedad abre distintas rutas de registro y de aplicación.
EN BUSCA DE LICENCIATARIOS
La patente es resultado del proyecto Fondef ID19I10185, dirigido por Dinamarca. Los inventores son Alejandro Dinamarca Tapia y Claudia Ibacache Quiroga, con la colaboración de Karoll González, Paz Jopia, Caroline Weinstein y Waleska Vera.
La siguiente etapa es la transferencia tecnológica. La UV busca alianzas con empresas de insumos agrícolas y biotecnológicas interesadas en licenciar la tecnología. También busca socios que participen en su escalamiento, su validación en campo y su industrialización.


