El picudo del banano o gorgojo negro, Cosmopolites sordidus, es una plaga clave en el cultivo del plátano y banano presente en todos los continentes. Las larvas de este coleóptero curculiónido provocan daños al alimentarse del tallo subterráneo (cormo) y pseudotallo. Así forman galerías, lo cual reduce el transporte de agua y nutrientes. Como consecuencia, disminuyen el vigor del banano, atrasan la floración, bajan la productividad e incluso llegan a provocar la caída de la planta.
Para su control se recomienda el manejo integrado de plagas (MIP), una de cuyas herramientas es el uso de trampas de feromonas. En SIVAL 2026, Angers, Francia, Sébastien Bonduelle presentó Cosmo Plus, producto de su empresa, Scyll’Agro, basado en la feromona sordidina, utilizado en trampas de monitoreo y captura del insecto. La sordidina atrae tanto a machos como hembras. Se comercializa formulado en gel, en un sachet aluminizado. Entre sus características destacan una difusión regular, homogénea, durante tres meses; la ausencia de fugas en almacenamiento; una rápida instalación, y su acción selectiva.

CANTIDAD DE TRAMPAS NECESARIAS POR HECTÁREA
–Cuando hacemos solamente un monitoreo, en el marco de una lucha con productos químicos –señala Bonduelle–, empleamos 4 trampas/hectárea (ha). Hacemos el conteo cada 15 días o mensualmente. Siguiendo el número de capturas podemos decidir si efectuar un tratamiento o no, y también localizar ese tratamiento. Si no se trabaja con productos agroquímicos, como en producción orgánica u otros sistemas, utilizamos desde 8 hasta 30 trampas/ha, dependiendo del nivel de población del insecto.
–¿Cuánto es el costo?
–Barato –sonríe–. El tema de los costos depende: hay países un poco más caros porque la superficie de banano es pequeña. Pero en Ecuador, por ejemplo, donde la superficie ronda las 200.000 ha, puede ser mucho más económico.
Actualmente Scyll’Agro cuenta con feromonas disponibles para ocho especies de insectos, además del picudo del banano: Metamasius hemipterus, Cylas formicarius, Rhynchophorus ferrugineus, Rhynchophorus phoenicis, Rhynchophorus cruentatus, Rhynchophorus palmarum, Cylas brunneus y Cylas puncticollis. En desarrollo se encuentran feromonas para otros 24 insectos.


