El mercado global de biopesticidas basados en ARN (ácido ribonucleico) pasó de US$400 millones en 2025 a US$450 millones en 2026, con una tasa de crecimiento anual compuesta (CAGR) de 12,8%, según un informe de The Business Research Company. El crecimiento responde a la mayor demanda de opciones de protección de cultivos más sustentables, la preocupación por los efectos de los pesticidas químicos convencionales, la necesidad de elevar la productividad agrícola y el respaldo regulatorio creciente hacia soluciones de manejo de plagas más amigables con el ambiente.
De cara a 2030, el reporte proyecta que el mercado alcance los US$730 millones, con una CAGR de 13%, impulsado por avances en tecnologías de síntesis de ARN, mayor financiamiento para investigación en biotecnología agrícola, la expansión de la agricultura de precisión y el desarrollo de técnicas de silenciamiento génico para la protección de cultivos. Entre las tendencias que marcarán el sector se destacan los controles específicos por especie, formulaciones de ARN de amplio espectro y una mayor preferencia por insumos agrícolas libres de residuos.
El informe identifica entre los actores relevantes a BASF, Corteva Agriscience, FMC Corporation, Bayer CropScience, Syngenta, Evogene, Futureco Bioscience y J.R. Simplot, entre otros. Como ejemplo de colaboración en el sector, cita la alianza de noviembre de 2023 entre Renaissance BioScience —empresa canadiense especializada en biopesticidas de ARN de interferencia (RNAi) basados en levaduras— y Certis Belchim, orientada a co-desarrollar y comercializar productos RNAi contra plagas agrícolas.
Entre las innovaciones recientes, el reporte destaca la aprobación en enero de 2024 por parte de la Agencia de Protección Ambiental de EE.UU. (EPA) de Calantha, un bioinsecticida de GreenLight Biosciences basado en ARN de doble cadena (dsRNA) diseñado contra el escarabajo de la papa de Colorado, que se degrada rápidamente en suelo y agua y mostró alta eficacia en ensayos de campo.


