El Boletín Oficial del Estado publicó el 27 de octubre el convenio entre el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), a través del Instituto de Recursos Naturales y Agrobiología de Salamanca (IRNASA), y Kheme Chemical para desarrollar el proyecto BIOBOOST. Su objetivo es pasar de la fisiología a los mecanismos: entender, mediante herramientas ómicas, cómo los bioestimulantes inducen tolerancia al estrés en los cultivos.
El reparto de tareas es claro. Kheme Chemical, con sede en Sagunto (Valencia) y laboratorio propio de I+D, desarrollará distintas formulaciones de bioestimulantes y apoyará el muestreo y el fenotipado. Por su parte, el Grupo de Interacción Planta-Microorganismo del IRNASA cultivará las plantas, aplicará los productos y realizará las caracterizaciones fenotípicas y los estudios transcriptómicos para medir su efecto frente a distintos tipos de estrés. La empresa es el brazo químico de Corporación F. Turia, grupo español con más de 80 años de trayectoria.
El presupuesto asciende a 50.000 euros, aportados en partes iguales por ambas instituciones. El convenio, firmado el 5 de octubre, tiene una duración de un año prorrogable por otro e incluye una jornada informativa con agricultores. Los resultados patentables pertenecerán a ambas partes en proporción a su aporte, con un contrato de cotitularidad para su explotación comercial.
El IRNASA concentra parte de su trabajo en soluciones para sistemas agrícolas de zonas semiáridas, una línea que encaja con el foco del proyecto en el estrés abiótico, en especial la sequía.


