Vivagro, empresa familiar con sede en Martillac, en plena zona vitícola de Burdeos, Francia, anunció el 4 de noviembre que obtuvo 17 nuevos registros durante 2026. Los permisos cubren productos de sus líneas de biocontrol y de nutrición y bioestimulantes, y abren nuevos mercados en Europa, África y Medio Oriente. La compañía los califica como un hito de su estrategia internacional.
UNA EMPRESA MEDIANA E INDEPENDIENTE
Vivagro fue fundada en 2007 por Bent Hojland Petersen y Fabrice Lemarchand, que aún la dirigen y controlan el 100 % de su capital. De acuerdo con La France Agricole, la mitad de sus ventas proviene del biocontrol. Su base es el aceite esencial de naranja dulce, con las marcas Limocide y Essen’ciel, presentes según la empresa en más de 25 países; Essen’ciel lo distribuye BASF en Francia desde 2023.
Asimismo, vende T34 Biocontrol, a base de Trichoderma asperellum, que en marzo sumó 24 nuevos usos en Francia en cultivos como tomate, fresa, cebolla y kiwi.
Los adyuvantes de origen vegetal, como Full Max y Fieldor Max, representan el 30 % de las ventas. El 20 % restante corresponde a bioestimulación y nutrición, con productos como Haneia, Rhizobas, Vitelice P y la línea de algas Vivalgue.
DE COMPRAR ALGAS A PRODUCIRLAS
En paralelo, Vivagro tomó el control de Techsealab, empresa familiar de biotecnología marina de Penmarch, en Bretaña, y proveedora histórica del grupo. Según CFNEWS, compró el 80 % de la compañía, en una operación vigente desde el 1 de agosto cuyo monto no se informó.
Techsealab cosecha el alga Ascophyllum nodosum en la costa francesa y la procesa mediante extracción en frío. Con la compra, Vivagro pasa a fabricar sus propios activos marinos, asegura su abastecimiento y busca aprovechar la presencia internacional de Techsealab para crecer en bioestimulantes. Hasta ahora, esa línea se concentraba en vid, frutales y hortalizas; el próximo objetivo son los cultivos extensivos.


