Koppert vuelve a marcar las reglas del juego poniendo al alcance de los productores dos soluciones biológicas que contribuyen al control de enfermedades en cítricos y viñedos, cumpliendo con los criterios de sostenibilidad ambiental y compatibles con la agricultura ecológica y la lucha integrada.
Gracias a la innovación propia de Koppert, se ha conseguido que ambos productos demuestren una elevada eficacia, con la ventaja añadida de su origen 100% biológico, que se traduce en hacer más sencilla la aplicación del producto y mejorar su acción frente a las enfermedades, sin generar resistencias.
Veni Biocuprum es un cobre cuya formulación es 100% natural que posee como característica diferencial su lenta liberación, la cual proporciona un suministro constante al cultivo y permite así al agricultor reducir la dosis total de cobre por hectárea. En España existe actualmente una limitación anual a la dosis máxima de cobre por hectárea, fijada en 4 kilogramos al año, por lo que Veni Biocuprum ayuda al productor a cumplir estas restricciones, respetando el medio ambiente al mismo tiempo que el cultivo obtiene los importantes beneficios del cobre.
Otra de las novedades que aporta Veni Biocuprum es su formulación, ya que es un complejo lignosulfonato que mejora la absorción y asimilación en planta. Asimismo, debido a su carácter sistémico, circula por todo el cultivo, prolongando su efecto y protección y contribuyendo a mejorar la fotosíntesis de las plantas y previniendo la oxidación de la planta. Además, Veni Biocuprum puede aplicarse tanto por vía foliar como por vía riego, permitiendo adaptarse a las necesidades del cultivo, del terreno y del agricultor.
Protección contra oídio
Cerasulfur es un anti-oídio líquido a base de azufre de origen biológico con una concentración de 700 g/litro. Gracias a su proceso de obtención de origen bacteriano, posee unas características únicas. Compuesto mayoritariamente por partículas finas de 2-3 micras, CeraSulfur permite una sublimación óptima, con un elevado poder de recubrimiento de la hoja. Se trata de ventajas innegables en la lucha contra el oídio, ya que el uso de azufre por hectárea se reduce y se optimiza.
Además, su estructura porosa es naturalmente hidrófila. Gracias a su textura líquida y a su máxima solubilidad en agua, CeraSulfur se disuelve más rápida y uniformemente que otros productos a base de azufre. Es uno de los azufres más fáciles de usar, en términos de aplicación, ya que presenta una elevada estabilidad de la mezcla en el envase y en la cuba. No precipita, no bloquea las boquillas y además ofrece una elevada resistencia al lavado por lluvias o riego.
Adicionalmente, Cerasulfur presenta una acción multi-sitio que previene la aparición de resistencias al actuar en diferentes niveles de la célula del patógeno.


