Los campos de fresas de Florida libran una batalla silenciosa. Justo en el momento en que los productores alcanzan su producción máxima, dos adversarios de larga trayectoria irrumpen en escena: el ácaro arácnido de dos manchas y el trips del chile.
Estas pequeñas plagas pueden abrumar a las plantas drenando vigor, deformando la fruta y dejando a los agricultores ante la posibilidad de perder más de la mitad de su cosecha.
Ante esta problemática, los productores suelen usar sprays para intentar controlar dichas plagas, pero ambos insectos se están volviendo cada vez más resistentes a la mayoría de los pesticidas comunes, dijo Sriyanka Lahiri, profesora adjunta de entomología en el Instituto de Ciencias Alimentarias y Agrícolas de la UF (UF/IFAS).
“Los agricultores necesitan urgentemente información sobre soluciones viables, como depredadores que puedan comer ambas plagas”, dijo Lahiri.
Por ello, una nueva investigación financiada por el USDA y UF/IFAS ha revelado buenas noticias para los cultivadores de fresas. El ácaro depredador conocido como Neoseiulus californicus se alimenta tanto del ácaro arácnido de dos manchas como del trips del chile, según el estudio.
Allan Busuulwa, estudiante de doctorado en el laboratorio de Lahiri en el Centro de Investigación y Educación de la Costa del Golfo de la UF/IFAS (GCREC), lideró el estudio en GCREC.
Busuulwa realizó una serie de pruebas a escala de laboratorio, utilizando placas de Petri como escenarios de alimentación para liberar especies de presas y ácaros depredadores.
Con el uso de Neoseiulus californicus se reduciría el uso de pesticidas
“Neoseiulus californicus puede alimentarse eficazmente de ambas plagas, por lo que ofrece una solución única para manejar ambas plagas”, explicó Busuulwa.
En línea con esto, la profesora Lahiri, destacó que, si los cultivadores de fresas liberan este ácaro depredador, reducirán su necesidad de usar pesticidas para controlar el ácaro y los trips.
“Más concretamente, este estudio capacitará a agentes de Extensión y consultores de cultivos con formación científica para recomendar la liberación de esta especie específica de ácaro depredador. “Hay varias especies de ácaros depredadores disponibles comercialmente, pero tenemos información limitada sobre su rango de hospedadores. Como resultado, a menudo resulta abrumador para los productores decidir qué especies depredadoras liberar en sus campos”.
Lahiri ve esta nueva investigación como un paso útil mientras los cultivadores de fresas luchan contra los trips del chile y el ácaro arácnido de dos manchas.
“Esto ayuda a los agricultores a producir más de las fresas que a los consumidores les encanta comer, los productores pueden ayudar a preservar el medio ambiente y ahorrar dinero usando menos sprays químicos”, afirmó y puntualizó que, el uso de un agente de biocontrol aumentativo como este ácaro depredador (Neoseiulus californicus) también ralentizará el desarrollo de la resistencia a pesticidas en trips y ácaros.


