La Corporación Brasileña de Investigación Agrícola, Embrapa, en su unidad Maíz y Sorgo -Embrapa Milho e Sorgo-, inauguró una planta piloto para la producción de bioinsumos y productos biológicos a base de virus y bacterias, para el control de plagas de insectos que afectan a los cultivos agrícolas.
La Biofábrica de Embrapa, que se centra en la producción y mejora de bioinsecticidas, bioinoculantes y otros microorganismos de interés agrícola, está equipada con un biorreactor de sobremesa que permite fermentaciones microbiológicas simultáneas.
La estructura también apoyará la formación técnica de las empresas asociadas y la validación de tecnologías. La unidad fue creada en Embrapa Maíz y Sorgo a través de asociaciones con el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAPA) y el Grupo Innovar.
UNA AMPLIA Y BIODIVERSA COLECCIÓN
Embrapa Maíz y Sorgo tiene el control tecnológico de una Colección de Microorganismos Multifuncionales y Fitopatógenos, con cerca de 11.000 accesiones preservadas. La amplia biodiversidad de la colección permite el desarrollo de conocimientos, prácticas y procesos, además de activos biológicos como bioinsumos, biotecnologías y biomoléculas de alto valor agregado, con foco en el control de plagas y enfermedades, estrés hídrico y control de crecimiento.
El investigador Fernando Valicente señaló que a partir de esas accesiones tratan de identificar bacterias o virus que controlen una plaga específica. Luego de esa etapa realizan pruebas y pasan a escala piloto, de fermentación o cultivo en el mismo insecto, para posteriormente levarlo a escala comercial.
De acuerdo al investigador, tratan de desarrollar dos productos biológicos al año, basándose en estudios previos con aislados y plagas específicas. En total ya hay 14 productos registrados por el Ministerio de Agricultura y Ganadería, lanzados por Embrapa y disponibles en el mercado.


