En enero de 2026, en SIVAL, Angers, el jurado del concurso Innovación entregó medalla de plata para Goldfly y Queenfly en la categoría “equipos y suministros”. En el evento más importante de la producción vegetal de especialidad en Francia, un panel de 66 expertos y periodistas especializados seleccionó las soluciones más destacadas por aportar un avance concreto para los actores del sector.
Biologicals Latam entrevistó a Marc Vaez-Olivera, CEO cofundador de Polyfly en 2017 en Almería, España, junto a su socia la entomóloga venezolana Yelitza Velásquez.
–¿Por qué se enfocaron en estas dos especies?
–Realmente hay más de 6.000 especies de sírfidos. Nos hemos enfocado en estas dos porque desde hace años mucha literatura científica indica que son muy buenas polinizadoras. Y también sabemos que están naturalmente presentes en casi todo el mundo, en zonas como Australia, Canadá, Japón, California, Sudamérica y en Europa desde luego. Eso nos permite desarrollar una solución que sea potencialmente replicable en mercados donde la polinización es un reto para la agricultura del mañana, pues se ve una problemática bastante grande de cómo tener suficientes colmenas de abejas o de abejorros. En Australia, por ejemplo, los abejorros no están disponibles, entonces la caja de herramientas de polinización es muy reducida. Después de más de ocho años de I + D llegamos al punto de poner en marcha una planta industrial en España y podemos promover este nuevo instrumento que son los sírfidos. Como la internación a otros países resulta complicada por las regulaciones medioambientales, cuarentena y logística, la idea a futuro sería replicar la planta industrial en zonas de interés.

Marc Vaez-Olivera, CEO cofundador de Polyfly.
RAZONES PARA OPTAR POR ESTA NUEVA HERRAMIENTA
–¿Cuáles podrían ser esas zonas de interés?
–Por ejemplo en países donde el aguacate es un cultivo importante, como Perú, Chile o Colombia, ya que los sírfidos son muy buenos polinizadores de ese cultivo. Desde luego hubo mucha curiosidad al principio, y ahora que la solución se ha convertido en algo comercial, ya hay interés a nivel corporativo. Además hemos hecho ensayos con rosáceas, como melocotón, albaricoque, cerezo y almendro. Respecto de frutales al aire libre estábamos limitados por nuestra capacidad de entregar una suficiente cantidad de sírfidos para cubrir hectáreas. Ahora que hemos puesto en marcha una nueva nave estamos generalizando nuestra estrategia de polinización en este tipo de cultivo. Sin embargo nos queda trabajo para lograr una oferta 100% comprobada, con protocolos ajustados a cada especie, considerando la duración de la floración, la densidad de sírfidos necesaria, etc.
–¿Se requieren liberaciones periódicas o los sírfidos son capaces de reproducirse naturalmente?
–En general el ciclo de reproducción no se va a poder completar en ciertos plazos antes de que acabe la floración. Hay que hacer una o dos liberaciones para garantizar que haya sírfidos suficientes y no esperar a la siguiente generación, porque no llegaría a tiempo. El momento en que se hace la liberación también puede ser ajustado a las proyecciones de floración, la dinámica del cultivo, a veces condicionada por la variable meteorológica, la variedad, la geografía, etc.
–¿Presentan ventajas sobre abejas y abejorros?
–Hay varias razones para preferir los sírfidos, si bien siempre advertimos que no son necesariamente “el” polinizador o “la” solución, sino una de las herramientas disponibles. En algunos cultivos, intrínsecamente los dípteros, y los sírfidos en concreto, son mejores. Es el caso ya mencionado del aguacate, pues coevolucionó con los dípteros en América, no con la abeja europea ni los abejorros introducidos, y en consecuencia hay una mayor adaptación de su morfología y su capacidad de ser atraído y visitar la flor. En otros cultivos los sírfidos permiten aumentar la actividad de forrajeo del insecto en condiciones climáticas poco favorables para las abejas, las cuales van a quedarse en la colmena. Puede ser el caso de almendros o cerezos que florecen tempranamente. Está también la ventaja práctica de no tener que manejar una colmena, trabajo de apicultor un poco más complejo, ni preocuparse de las picaduras. Los sírfidos son completamente inocuos y de manejo muy fácil. En lugares donde hay carencia de oferta de abejas o de abejorros proporcionan una parte de la solución. Hay clientes que utilizan un mix de polinizadores, un poco lo podemos asociar a biodiversidad funcional, no contar solamente con un insecto para una función, sino con una asociación de varias especies, aumentando la eficacia polinizadora (sinergia) y fomentando una mejor producción, rendimiento y calidad de la cosecha.

Queenfly en aguacate.
EL COSTO SE AJUSTA A LO QUE LAS EMPRESAS PUEDEN PERMITIRSE
–¿Actualmente dónde están disponibles los sírfidos?
–Prácticamente en toda Europa. También hemos iniciado exportaciones a Sudáfrica, a Japón, hemos conseguido permisos para otros países en América. Vamos a empezar a hacer pruebas de logística para suministrar fuera de Europa y de África. Iremos paso a paso, priorizando algunos países donde sabemos que hay interés.
–¿El costo es comparable al de los abejorros, por ejemplo?
–Sí, es comparable. Depende mucho del cultivo y del país (ya que el precio de las colmenas puede variar mucho de un continente a otro), pero no estamos fuera de lugar en precio ni mucho menos. Ese era el objetivo principal de la industrialización: tener un producto competitivo, ajustado a lo que las empresas pueden permitirse de costo. También es cierto que en algunos cultivos creamos mucho valor. Por ejemplo, en algunos cultivos como el aguacate y los cultivos de semillas hemos duplicado el rendimiento. No apuntamos a alinearnos necesariamente en el precio de soluciones que no funcionan bien y por lo tanto aportan poco. Sí que somos competitivos, queremos trabajar mano a mano con la empresa cliente para tener una buena asociación y compartir el valor creado.
PRINCIPALES CARACTERISTICAS

EL LARGO PROCESO CIENTÍFICO ENTRÓ EN LA FASE DE NEGOCIO
–¿Cómo es la operación para polinizar con los sírfidos de Polyfly?
–El producto va en cajas de cartón reciclable. Adentro llevan las pupas, el estadio intermedio entre larva y adulto, listas para emerger entre 48 y 72 horas después de la entrega y salir a visitar las flores del cultivo. Es muy sencillo, ya que no se trata de una colmena sino solo de un medio de transporte y de suelta. A veces los primeros utilizadores tienen miedo de Queenfly dado que se parece a las abejas; piensan que los van a picar, pero los sírfidos no pican. Sí se deben proteger de los depredadores, como pájaros o roedores, cuando empiezan a emerger. En ese momento todavía no han terminado de desarrollarse, tienen que desplegar las alas, lo que tarde un par de horas durante las cuales son vulnerables. Conviene dejarlos en un lugar protegido, un poco aislado. Si hay riesgo de tormenta, condiciones climáticas extremas, conviene tener una plataforma con un techo, una estación de suelta.
–¿Te gustaría agregar algo?
–Que nos encanta la innovación basada en ciencia. Por eso nos hemos tardado tanto, desde 2017, para salir al mercado. El fruto de esta labor científica, mucho trabajo, un poquito de estrés y todo lo que conlleva, nos permite entrar en una fase muy interesante del negocio y hacer un aporte a los agricultores.


