Un estudio realizado en la Escuela Superior de Agricultura Luiz de Queiroz de la Universidad de São Paulo (Esalq-USP), campus de Piracicaba, reveló el potencial de los microorganismos aislados de la selva amazónica para promover el crecimiento de las plantas, controlar las enfermedades agrícolas y descubrir compuestos bioactivos sin precedentes.
La investigación exploró las actinobacterias, un grupo de bacterias conocidas por la rica producción de metabolitos con aplicaciones agrícolas y farmacéuticas.
De autoría de la bióloga Naydja Moralles Maimone, la investigación fue financiada por la FAPESP y realizada en el Laboratorio de Microbiología Agrícola y Química de Productos Naturales, bajo la dirección de la profesora Simone Lira.
El proyecto reunió a investigadores de la Esalq, USP en São Carlos y de la Universidad Simon Fraser, Canadá. Las actinobacterias estudiadas fueron aisladas de suelos amazónicos y almacenadas en el Laboratorio de Genética de Microorganismos de la Esalq.
“Destacamos el carácter interdisciplinario de este estudio, que abarcó diferentes áreas de la microbiología, la genética y la química orgánica”, dijo Maimone a la Oficina de Prensa de la Esalq.
TÉCNICAS DE METABOLÓMICA Y GENÓMICA
El estudio utilizó técnicas avanzadas de metabolómica y genómica, revelando cómo el microbioma amazónico es una fuente de innovación aún poco explorada para la agricultura sostenible.
Entre las dos las líneas evaluadas se destacaron: Streptomyces sp. AM25 que ha demostrado un gran potencial como bioinsumo agrícola, promoviendo el crecimiento de las plantas de maíz e inhibiendo hongos que atacan cultivos como la soja, el maíz y el tomate.
Streptantibioticus sp. AM24 sorprendió por producir nuevos compuestos, como dos nuevos acidilamidas, tripéptidos (un tipo de péptido compuesto por tres aminoácidos) con estructuras químicas inusuales, uno de ellos con una modificación que aún no se había descrito previamente en metabolitos procedentes de microorganismos.


