Con el objetivo de impulsar alternativas biológicas a los agroquímicos tradicionales, la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca actualizó recientemente la normativa que regula el desarrollo y aplicación de bioinsumos en la producción agropecuaria. La Resolución 128/2025, publicada en el Boletín Oficial, redefine el concepto de bioinsumo y reestructura el funcionamiento del Comité Asesor en Bioinsumos de Uso Agropecuario (CABUA), integrando a entidades públicas, privadas y académicas vinculadas al sector.
Nueva definición y clasificación de los bioinsumos
La resolución establece que se consideran bioinsumos a los productos biológicos compuestos o producidos por microorganismos, macroorganismos, extractos o compuestos bioactivos, destinados a la producción agropecuaria, agroalimentaria, agroindustrial y agroenergética.
Adicionalmente, la normativa los clasifica en tres grandes grupos:
Bioinsumos de aptitud nutricional vegetal: como biofertilizantes y fitoestimulantes.
Bioinsumos para control de plagas y enfermedades: incluyendo agentes de control biológico, semioquímicos y estimulantes de defensas.
Otros usos agroindustriales y energéticos: como probióticos, polinizadores e inoculantes para ensilados.
Nueva composición del Comité Asesor
Con la reestructuración del funcionamiento del CABUA, este funcionará en el ámbito de la Coordinación de Innovación y Biotecnología de la Dirección Nacional de Bioeconomía e integrará representantes de organismos como el INTA, SENASA, INTI, CONICET, el Ministerio de Salud y cámaras del sector privado, entre ellas la Cámara Argentina de Bioinsumos y la Cámara de Sanidad Agropecuaria y Fertilizantes. Los miembros desempeñarán sus funciones ad honorem.
Entre sus atribuciones, el comité podrá asesorar sobre políticas públicas, proponer normas técnicas y participar en la evaluación de proyectos para el otorgamiento del Sello Bioproducto Argentino, un distintivo que busca promover el reconocimiento de estos productos.
Con esto, se busca consolidar una red de innovación público-privada que favorezca la expansión de estos productos en la agroindustria y refuerce la competitividad de las economías regionales. Desde la cartera agropecuaria anticipan que el fortalecimiento del CABUA permitirá acelerar el desarrollo normativo y la adopción de biotecnologías aplicadas al agro.


