Kenia, Uganda, Tanzania, Ruanda, Burundi, la República Democrática del Congo, Sudán del Sur y Somalia adoptaron un marco regulatorio común para los biopesticidas. La norma establece requisitos compartidos para ensayos de producto, presentación de datos y registro, lo que podría facilitar que las tecnologías de control biológico aprobadas crucen fronteras dentro de la región.
El anuncio lo destacó el 19 de octubre Daniel Kyalo Willy, gerente senior de la African Agricultural Technology Foundation (AATF), durante el taller regional BIO-PACT en Cotonú, Benín, organizado por el FIDA. El marco se elaboró junto con la Secretaría de la Comunidad de África Oriental (EAC) y los Estados miembros.
“La regulación es donde la buena ciencia se encuentra con el agricultor. Si las reglas no reconocen un producto, nunca llegará al campo, por eficaz que sea”, dijo Kyalo Willy.
Según la AATF, los principales obstáculos eran leyes pensadas para pesticidas y fertilizantes sintéticos, superposición de agencias, laboratorios insuficientes, falta de personal capacitado y protocolos de ensayo que no consideran la naturaleza de los biológicos. El nuevo marco incluye además protección de datos confidenciales, estándares regionales para centros de ensayo y procedimientos de aprobación acelerada en emergencias, como brotes de gusano cogollero.
La adopción no implica que todos los biopesticidas queden aprobados en los ocho países: cada uno debe incorporar las reglas a su legislación e invertir en laboratorios, presupuesto y reguladores capacitados.


