El uso de bioestimulantes en la fruticultura latinoamericana ha crecido de forma sostenida, con productos naturales que están contribuyendo a mejorar la eficiencia de los cultivos y la tolerancia al estrés abiótico, favoreciendo una reducción progresiva en la dependencia de insumos de síntesis y respondiendo a las crecientes exigencias ambientales y de los mercados.
Este interés ha venido acompañado de una mayor oferta de productos naturales e innovaciones basadas en distintas formulaciones. Entre ellas destacan los bioestimulantes obtenidos por fermentación, que aportan a la planta un conjunto de biomoléculas activas de origen natural.
Estos bioestimulantes tienen un amplio efecto positivo en los cultivos: favorecen el desarrollo radicular, la división y la elongación celular, y mejoran la respuesta de la planta frente a condiciones de estrés abiótico como sequía, salinidad y bajas temperaturas.
Su aplicación en la fruticultura de alto valor en Latinoamérica ha demostrado efectos concretos sobre el rendimiento: mayor uniformidad en la brotación y floración, mejor cuaja de frutos, incremento en el tamaño y peso de cosecha, así como una mayor tolerancia a factores adversos del entorno.
Estos compuestos bioactivos actúan principalmente a nivel celular, favoreciendo rutas de señalización que optimizan los procesos metabólicos del cultivo.
Entre la diversa gama de bioestimulantes naturales, uno de los más destacados, convertido en un esencial dentro de esta categoría, es Vitazyme, la solución con mayor respaldo del mercado.
Ese respaldo se sostiene en cifras: Vitazyme cuenta con más de 800 ensayos de campo documentados en 35 países y cerca de 100 cultivos, con un incremento de rendimiento cuya mediana alcanza el 17% respecto del testigo sin tratar y respuestas positivas en la amplia mayoría de los casos.
Esta formulación, que cuenta con más de 15 años de desarrollo en Chile y como aval de su eficacia en todo tipo de cultivos, forma parte además del portafolio de productos de Syngenta Biologicals.
Vitazyme ha mostrado sus sólidos resultados en uva de mesa con mayores calibres, mayor peso de racimo y menor deshidratación de raquis, en ensayos realizados en conjunto con la Universidad de Chile.
También en cerezos, la principal exportación frutícola de Chile, donde su aplicación ha demostrado de forma comercial mayores rendimientos, calibre y una mejora en el color.
Además, en cultivos importantes de la región como cítricos y paltos, en todas las temporadas donde se ha utilizado, ha demostrado efectos en la inducción del palto, mayores flores viables y mejores calibres. Además, las aplicaciones tempranas en mandarinos han incidido en el calibre, mientras que las aplicaciones tardías han impactado positivamente en el color.
La Dra. Karen Sagredo, destacada académica de la Universidad de Chile e investigadora en fruticultura, ha realizado ensayos de Vitazyme en cerezos en temporadas anteriores, con resultados entusiastas al encontrar nuevas herramientas para fortalecer fisiológicamente al fruto.
“Es una buena alternativa para el manejo o la estimulación del calibre y la calidad de la fruta. Vitazyme es un bioestimulante de origen natural y eso fue lo que nos motivó a desarrollarlo, tiene varios efectos favorables en calibre, calidad, en la concentración de coloración de la fruta, reducción de susceptibilidad en la partidura, además tenemos datos de que mejora la cuaja, así que es una alternativa en el manejo y en momentos tan claves en la producción de cerezas”, comentó la especialista.
Nicolás Miranda, Product Manager de Plant Designs South America: «Para mí lo que distingue a Vitazyme no es un ingrediente en particular, sino cómo funcionan todos sus componentes en conjunto. Al venir de un proceso de fermentación, la planta recibe un pool de biomoléculas que se potencian entre sí, y ese efecto combinado es mucho más que la suma de sus partes. Por eso, es fácil que aparezcan productos que dicen ser parecidos, pero esa riqueza no se copia agregando un ingrediente aislado. Cuando lo probamos en cultivos y temporadas muy distintas, la respuesta se sostiene, y esa consistencia en los resultados es, al final, lo que hace que Vitazyme sea Vitazyme”.
FERMENTACIÓN ES LA CLAVE
Vitazyme ha demostrado resultados a nivel de ensayo y también a nivel comercial en todo tipo de cultivos, instalándose no sólo como una alternativa natural sino como un producto esencial para la agricultura actual de alta exigencia, mostrándose además como una herramienta versátil.
La gran diferencia de este completo bioestimulante es que no es una solución más basada en un único componente activo, sino que su formulación es mucho más compleja y rica en compuestos bioactivos que las alternativas de la competencia.
Su formulación proviene de un proceso de fermentación de materias primas vegetales, del cual se liberan biomoléculas activas y vitaminas que dan origen a su efecto bioestimulante.
A diferencia de las soluciones que dependen de un único principio activo, el efecto de Vitazyme no descansa en una sola molécula que actúe de forma aislada, sino en un conjunto de compuestos que estimulan de manera integral los procesos metabólicos fundamentales de la planta.
Con su aplicación se ha registrado un aumento de la actividad fotosintética, estímulo de la división y elongación celular, mayor síntesis de enzimas y proteínas, además de un refuerzo de la respuesta al estrés.
Lo relevante, en el contexto de un bioestimulante complejo, es que estos compuestos bioactivos no actúan de forma aislada: al combinarse entre sí, su efecto se amplifica y genera una respuesta fisiológica más intensa y sostenida que la que cualquiera de ellos podría lograr por separado.
UNA HERRAMIENTA EFECTIVA
Luego de años posicionándose como una herramienta efectiva para los productores de fruta de la región, en cultivos complejos que requieren trabajo de joyería, la experiencia de Vitazyme ha demostrado ser un bioestimulante esencial para cubrir las demandas del mercado.
Este producto natural, más que un solo componente, es una sinergia de biomoléculas que potencian su efecto estimulante, cuyos compuestos provienen de fermentación donde no se añaden moléculas sintéticas, con toda su formulación proveniente de procesos naturales.
Vitazyme ha demostrado que no es una solución más del montón, sino que —gracias a su complejidad y a sus resultados— es diferente a cualquier otra herramienta presente en el mercado, respaldado por años de desarrollo y validaciones en campo.


