El desarrollo de bioestimulantes de origen natural está evolucionando hacia soluciones cada vez más sofisticadas, tanto en sus procesos de extracción como en su formulación.
Por ello, Ficosterra, empresa española especializada en tecnologías basadas en macroalgas marinas y microorganismos, ha centrado su estrategia en este enfoque de «segunda generación», combinando investigación aplicada, control de la materia prima y escalado industrial.
«Desde el inicio nos especializamos en la extracción de macroalgas marinas, principalmente Laminaria y Macrocystis, para la obtención de bioestimulantes. No trabajamos con algas convencionales como Ascophyllum o Ecklonia porque los principios activos que buscamos, especialmente los alginatos, que son más fácilmente absorbibles por la planta y actúan además como carriers naturales, se encuentran en menores cantidades», dice en un artículo publicado por el portarl Hortidaily, Luis Lombana, uno de los fundadores de la compañía.
Y es que, uno de los ejes diferenciales de Ficosterra es el desarrollo de la tecnología MARE, que combina extractos de macroalgas con microorganismos beneficiosos, integrando dos modos de acción complementarios. Lomabana explica que, por un lado, las algas aportan una alta capacidad de respuesta frente al estrés abiótico; por otro, los microorganismos actúan estimulando el suelo. «Esta combinación es la base de nuestra especialización».
Además, dice que, las macroalgas utilizadas, como Laminaria, desempeñan además un papel clave como soporte funcional de los microorganismos, facilitando su estabilidad y eficacia en campo.
DE LA EXPERIENCIA EN ALGAS A LA BIOESTIMULACIÓN AGRÍCOLA
De acuerdo con Lombana, la empresa tenía una amplia experiencia en el mundo de las algas y detectaron que había un gran espacio para una extracción más refinada, una segunda generación de tecnologías aplicada a la agricultura. Esto hizo que desde sus inicios, Ficosterra haya mantenido una fuerte apuesta por la I+D, colaborando con organismos públicos y consorcios internacionales.
«Comenzamos con proyectos del CDTI centrados en la extracción de fitohormonas en algas, después participamos en un proyecto de Naciones Unidas, Nutrialgae, donde probamos el uso de algas en condiciones de estrés severo en México y Marruecos».
Actualmente, la compañía es socio industrial principal del proyecto europeo I3-4 Seaweed, enfocado en el escalado a nivel europeo de dos tecnologías clave: MARE y TRD, un sistema de extracción mediante gas fluido, desarrollado por Ficosterra, para la obtención selectiva de compuestos bioactivos. «Nuestra función es llevar estas tecnologías de vanguardia a escala industrial».
Vale destacar que, el abastecimiento de algas es otro de los pilares estratégicos de Ficosterra. La empresa trabaja con materia prima procedente de Galicia, Marruecos y la costa pacífica de México, mediante acuerdos tanto con cultivadores como con cofradías de pescadores.
«Las algas cultivadas proceden de explotaciones controladas y las recolectadas en mar abierto se obtienen dentro de las cuotas establecidas en cada país, evitando cualquier disminución de la biomasa. En este aspecto, todas nuestras compras cuentan con trazabilidad y criterios de sostenibilidad» puntualiza el directivo.


