La innovación orientada a enfrentar desafíos ambientales, productivos y energéticos fue una de las protagonistas de la más reciente edición del Premio a la Innovación Finep.
Tras diez años sin realizarse, el reconocimiento volvió a destacar proyectos desarrollados por empresas, universidades e instituciones de investigación brasileñas que buscan transformar el conocimiento científico en soluciones aplicadas.
La iniciativa, impulsada por la Financiadora de Estudios y Proyectos (Finep), reconoció propuestas vinculadas a economía circular, energías renovables, monitoreo climático, aprovechamiento sostenible de la biodiversidad y nuevas herramientas para la agricultura.
BIOCONTROL Y ECONOMÍA
Entre los proyectos premiados destaca Pantabio, startup de base tecnológica ubicada en Mato Grosso do Sul, que desarrolló un biopesticida a partir de Trichoderma del Pantanal; un hongo nativo adaptado a las condiciones agrícolas tropicales de Brasil.
Según sus desarrolladores, el microorganismo presenta tolerancia a altas temperaturas y períodos de sequía, características que podrían favorecer su desempeño en sistemas agrícolas sometidos a condiciones climáticas exigentes. La iniciativa busca ampliar las alternativas biológicas para el manejo de plagas y enfermedades, reduciendo al mismo tiempo la dependencia de insumos químicos e importados.
Otro de los proyectos reconocidos fue el desarrollado por Belém Bioenergia Brasil, enfocado en un proyecto de bioevaporación y producción de biofertilizantes a partir de residuos generados por la extracción de aceite de palma. La propuesta busca aprovechar residuos generados durante la extracción de aceite de palma para darles una nueva utilidad dentro del propio sistema productivo. Esto contribuiría a reducir emisiones y fortaleciendo el desarrollo de una bioeconomía basada en el aprovechamiento eficiente de los recursos disponibles en la región.
RESIDUOS QUE SE TRANSFORMAN EN RECURSOS
La valorización de residuos fue otro de los ejes presentes entre las iniciativas premiadas. Uno de los proyectos reconocidos corresponde a una colaboración entre Ponta Grossa Ambiental y la Universidad Federal de Paraná (UFPR), que desarrolló una tecnología capaz de transformar residuos urbanos y lodos de depuradora en energía limpia mediante procesos termoquímicos. La iniciativa busca dar una nueva utilidad a materiales con alto impacto ambiental, aprovechando residuos que tradicionalmente son difíciles de gestionar y reincorporándolos a nuevos procesos productivos bajo un enfoque de economía circular.
En la misma línea, Cril Empreendimento Ambiental desarrolla un combustible sostenible de alto rendimiento a partir del reciclaje químico de residuos industriales difíciles de degradar, incluyendo materiales como EVA y SBR. Mediante procesos de pirólisis, la iniciativa transforma residuos en nuevas fuentes de energía, contribuyendo tanto a la economía circular como a la diversificación de la matriz energética brasileña.
CIENCIA PARA EL DESARROLLO REGIONAL
Por último, los premios también distinguieron iniciativas vinculadas a infraestructura científica, monitoreo ambiental y aprovechamiento sostenible de los recursos naturales.
Entre ellas se encuentra el Sistema Brasileño de Monitoreo Costero (SiMCosta), operado por la Universidad Federal de Rio Grande (FURG), que recopila información meteorológica y oceanográfica a lo largo de la costa brasileña. Los datos son procesados, validados y puestos a disposición de manera abierta, contribuyendo a la investigación científica, la gestión costera y las estrategias de adaptación al cambio climático.
Asimismo, el Instituto Senai de Goiás fue reconocido por su trabajo en el desarrollo de ingredientes y cosméticos elaborados a partir de frutos como el babasú y el pequi, promoviendo el uso sostenible de la biodiversidad brasileña y generando nuevas oportunidades para comunidades extractivas y agricultores familiares.
La Universidad Federal del Norte de Tocantins (UFNT), junto con la Fundación Tocantins de Apoyo Científico y Tecnológico (FAPTO), también fue destacada por un proyecto de modernización de laboratorios especializados en salud, informática y zootecnia. La iniciativa fortalece capacidades de análisis aplicadas a la agricultura, la producción animal y el monitoreo de la calidad del suelo, el agua y el aire.
Con casi seis décadas de trayectoria, Finep continúa siendo una de las principales instituciones de financiamiento de ciencia, tecnología e innovación en Brasil. Entre 2023 y 2024, la agencia apoyó cerca de 3.000 nuevos proyectos, reforzando su apuesta por iniciativas capaces de generar impacto económico, ambiental y social en distintas regiones del país.


