Investigadores de la Universidad Estatal de Michigan (MSU) liberaron más de 4.400 avispas parasitoides en distintos puntos del estado para combatir al escarabajo escarlata del lirio (Lilioceris lilii), un insecto invasor que daña hojas, tallos y flores, y que en infestaciones severas puede defoliar completamente las plantas en semanas.
Las avispas depositan sus huevos dentro de las larvas del escarabajo; al desarrollarse, los parasitoides terminan matando al hospedero. Se trata de la primera liberación de este tipo de agente de control biológico en el medio oeste estadounidense, y se apoya en décadas de investigación previa realizada en Nueva Inglaterra.
Marianna Szűcs, profesora asociada del Departamento de Entomología de la MSU, explicó que el proyecto comenzó a prepararse en 2022 con el establecimiento de parcelas de lirios en la granja experimental de la universidad, pensadas como semilleros para el futuro programa de control biológico. Un primer intento de recolectar parasitoides desde poblaciones establecidas en Nueva Inglaterra fracasó en 2023, precisamente porque el control ya era tan efectivo allí que quedaban muy pocas larvas disponibles para las avispas. Los investigadores debieron entonces obtener los parasitoides a través de otros colaboradores del programa, mientras voluntarios de la North American Lily Society sumaron más de 100 bulbos de lirio en jardines particulares para ampliar los sitios de liberación.
Según Szűcs, pruebas exhaustivas confirmaron que las avispas son altamente específicas de su hospedero y no representan riesgo para otras especies. El proyecto requirió además la aprobación del USDA y de la autoridad agrícola de Michigan antes de autorizar las liberaciones.
Los investigadores subrayan que, a diferencia de los pesticidas, el control biológico es una estrategia de largo plazo: puede tomar años antes de que las poblaciones de parasitoides se establezcan y logren reducir de forma sostenida la plaga.


