Una ‘spin-off’ surgida de la Universidad de Gante está trabajando en una tecnología orientada a fortalecer las defensas naturales de las plantas frente a enfermedades y plagas mediante compuestos obtenidos a través de procesos de fermentación.
Se trata de B-COS, empresa belga fundada hace un año, que recientemente recibió una subvención de un millón de euros para continuar desarrollando una plataforma basada en carbohidratos capaces de activar respuestas inmunológicas en los cultivos.
CÓMO FUNCIONA LA TECNOLOGÍA
Según explicó la compañía, la tecnología utiliza cadenas de azúcares producidas mediante bacterias modificadas genéticamente. Estos compuestos pueden aplicarse directamente sobre las plantas o incorporarse alrededor de las semillas mediante tratamientos de recubrimiento.
La compañía describe el enfoque como una especie de ‘vacuna vegetal’, ya que busca preparar a las plantas para responder con mayor eficacia frente a enfermedades y plagas.
De acuerdo con B-COS, una de las ventajas del enfoque radica en el origen biológico de los compuestos utilizados, lo que permitiría reducir impactos asociados a otras estrategias convencionales de protección de cultivos.
DEL LABORATORIO AL CAMPO
La tecnología fue desarrollada inicialmente por Chiara Guidi durante su investigación doctoral en la Universidad de Gante. Tras identificar su potencial aplicación en agricultura, decidió impulsar su desarrollo comercial a través de la creación de B-COS.
Los nuevos recursos permitirán ampliar los ensayos en invernadero y campo abierto, además de avanzar en aspectos relacionados con la dosificación, la validación técnica y la optimización de los costos de producción.
Según la empresa, el financiamiento también permitirá incorporar nuevo personal especializado para acelerar el desarrollo de la tecnología y completar las etapas necesarias para su futura comercialización.
RUTA HACIA EL MERCADO
B-COS prevé presentar una solicitud de autorización para el mercado europeo antes de 2029. Considerando los plazos habituales de evaluación regulatoria, la compañía estima que esta denominada “vacuna vegetal” podría llegar al mercado hacia comienzos de la próxima década. Paralelamente, la empresa ya trabaja en otro producto enfocado en la estimulación del crecimiento vegetal, cuya solicitud de autorización se encuentra actualmente en evaluación en Bélgica.
La financiación proviene de inversionistas vinculados al sector agrícola y tecnológico, entre ellos el fondo de inversión de Boerenbond, VP Capital y la Agencia Flamenca para la Innovación y el Emprendimiento (VLAIO). Además, la compañía ha recibido apoyo del Instituto Flamenco de Biotecnología (VIB), mientras que Nichino Europe participa en el financiamiento de parte de los ensayos de campo.


