Las diferentes restricciones que, hoy por hoy, existen en muchos mercados internacionales y la exigencia por parte de los consumidores de productos cada vez más limpios e inocuos continúa acelerando el uso de productos biológicos en los diferentes cultivos, sobre todo aquellos que van para exportación.
Esto ha hecho que los productores de los diferentes países vean estas tecnologías como una excelente alternativa en el manejo de sus plantaciones. Así lo destaca Juan Munguia García, representante técnico en Agrícola La Providencia, empresa con presencia en la región de Veracruz y Puebla, en México, dedicada a la distribución de productos agroquímicos y de nutrición vegetal, y que cuenta con una línea de productos biológicos de diferentes marcas.
“El sector de los bioracionales en México va creciendo poco a poco. Aunque aún hay cierto temor por parte del productor en la utilización de estas tecnologías, porque generalmente lo que buscan es que, una vez apliquen el producto, ver en cuánto tiempo la plaga o la enfermedad ya está contralada”, explica Munguía, destacando además que, por ello, es necesario hacer todo un trabajo de concientización y demostración de los beneficios que traen los bioinsumos.

Juan Munguia García, representante técnico en Agrícola La Providencia
“Tenemos que hacer mucho trabajo de desarrollo, hacer quizá parcelas demostrativas para poder ir incluyendo en el manejo de los cultivos los productos bioracionales”, advierte Munguia. Frente a esto, comenta que, desde su experiencia no ha debido batallar tanto con este tema porque a lo largo de su trayectoria profesional, ha ensayado diferentes tecnologías que han ido emergiendo.
“Cada vez que viajamos a otros países conocemos herramientas más novedosas y tenemos nociones más claras de los resultados que vamos a obtener con ellas. Así se lo planteamos a los agricultores, aunque muchos no lo aceptan en su totalidad, siempre está el recelo de saber si funcionan realmente o no”, explica y añade que hay interrogantes que siempre surgen. “¿Y si mi calidad se pierde? ¿Y si el rendimiento no es el mejor?… Casi siempre estamos luchando con esto”.
Pese a esto, el representante técnico de Agrícola La Providencia recalca que, el sector biológico continúa creciendo, principalmente en la producción de berries (fresas, frambuesas, moras y arándanos), que se rigen por cierta normatividad que exige la utilización de productos con menor carga química para poder exportar.
Pero en un cultivo como la papa, la introducción de este tipo de tecnologías ha sido un poco más lenta. Entre Veracruz y Puebla se siembran anualmente entre 12.000 ha y 15.000 ha de papas, un 60% de las cuales es para consumo en fresco y mientras que el 40% restante es para la industria. Este es un sector que ha basado su desarrollo en cuatro variedades: Fiana (para fresco e industria) y Mondial, Agata y Adora (todas para el consumo en fresco).
Tanto en Veracruz como en Puebla los rendimientos promedio entre riego y temporal son de unas 45 t/ha. Sin embargo, el experto destaca que, hay agricultores que tienen rendimientos récord de 80 a 85t/ha y agricultores con promedios de entre 30 y 40 t/ha.
Y finalmente, Munguia menciona que, como en todo cultivo, los papicultores enfrentan ciertos desafíos productivos en su zona. “Entre los desafíos está tener una mejor sanidad, mejor calidad y mayores rendimientos para poder contrarrestar un efecto que vemos a nivel global y es el tema de los precios que están demasiado bajos. Para ello, el uso de bioinsumos está resultado esencial y lo hemos comprobado por los buenos resultados que han tenido los agricultores con estos productos”.


